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Iniciando labores en comercio éticoinforme anual 1999/2000 |
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introducción indice |
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| Trabajadoras
textileras - Bangladesh Duncan Green, CAFOD |
Miembros del
Grupo de Trabajo del Proyecto Piloto, Zimbabwe Save the Children |
Trabajadores de
Viñedo Sud Africa Christian Aid |
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La Iniciativa de Comercio Ético es una alianza de compañías, organizaciones no gubernamentales (ONGs) y organizaciones sindicales comprometidos a trabajar en forma conjunta para identificar y promover buenas prácticas en la implementación de códigos de conductas laborales, incluyendo el monitoreo y verificación independiente del acatamiento de las disposiciones de éstos códigos. Nuestra meta es asegurar que las condiciones laborales de los empleados en las compañías que abastecen de bienes a los consumidores en la Gran Bretaña, cumplan o excedan las normas internacionales. Somos una organización independiente y sin fines de lucro. Este informe, el primero desde que nos establecimos en 1998, presenta nuestros logros en el año 1999 y nuestras prioridades para 2000.
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Asistente
Editorial: |
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Es un privilegio y un placer presentar éste primer Informe Anual de la Iniciativa de Comercio Ético. Desde mi propia formación en legislación comercial, el estar en la dirección de ETI me ha aportado una rápida experiencia de aprendizaje en el mundo del manejo ético de cadenas de suministros. ETI se ha originado en la creciente insatisfacción con la explotación de la mano de obra en países que producen bienes que compramos en nuestras tiendas o supermercados. Hoy existe un reconocimiento casi universal de que el manejo ético de la cadena de suministros es una parte esencial de cualquier buen programa empresarial con responsabilidad social. Hemos trabajado por un poco más de dos años, y en este tiempo hemos desarrollado un código de prácticas que ha sido aceptado por un número creciente de empresas, que lo aplican para sus productos textiles, de alimentación y calzado. En los países proveedores, buscamos la aceptación de prácticas laborales justas por parte de empresarios locales de los principios. son El monitoreo independiente de nuestro código es parte importante de nuestro proceso de aprendizaje, así como lo es el desarrollar nuevas maneras de realizar auditorías sociales. Un punto de suma importancia es que, para poder justificar nuestros esfuerzos, debemos ver evidencias comprobadas de mejorías en las condiciones de trabajo a nivel de finca o fábrica, Una de los requisitos de membresía es que, para ayudar en nuestro aprendizaje, los miembros deben participar en un programa piloto. Estos programas pilotos actúan como sitios de prueba para la auditoría social o la implementación de mejores condiciones de trabajo. Afortunadamente nuestro programa piloto más avanzado, en Zimbabwe, nos había dotado de mucho material provechoso en auditoría social en fincas, antes su interrupción por eventos políticos. En Sudáfrica, nuestro proyecto piloto en la industria de vino se encuentra bien avanzado, y nuestro proyecto piloto en China está examinando la aplicación de nuestro código en la manufactura de vestuario. Hemos tenido progresos reales, ayudados por nuestro secretariado recientemente reclutado. Los desafíos abundan. Estamos expandiendo nuestra membresía rápidamente, pero procediendo con cautela. Mucho de nuestro éxito hasta la fecha, ha surgido del desarrollo de relaciones de confianza mutua entre los sectores involucrados. Estamos decididos a mantener esa confianza. Muchos de los principios de nuestro código son reflejo de las Convenciones Internacionales de Organizaciones Laborales. Nuestros miembros sindicales han aportado muchos criterios y discernimiento en cuanto a su interpretación y aplicación. Igualmente, las ONGs asociadas a ETI han contribuido desinteresadamente, muchas veces en situaciones inminentes, aportando su experiencia práctica y valiosa información empírica sobre los temas que abordamos. Las empresas miembros han empezado a reconocer el valor de la experiencia compartida en este complejo tema y obtienen buenos resultados en su propósito de llevar los principios de comercio ético al corazón del manejo de sus cadenas de suministros. Un especial reconocimiento debe dirigirse a quienes representan al sector corporativo en nuestra junta directiva, sin cuyas destrezas y dedicación no hubiéramos podido tener éxito. Finalmente, me gustaría reconocer el apoyo personal de la Secretaria de Estado del Departamento para Desarrollo Internacional, Clare Short. Su visión personal y sus ambiciosos ideales en cuanto a la eliminación de la pobreza en países del sur han sido motivación e inspiración para perseguir un conjunto de metas muy difíciles y exigentes: un comercio socialmente responsable. El comercio socialmente responsable va a llegar a ser lo común en los años venideros; por ahora hay mucho que aprender, y hay muchas iniciativas divergentes y muchas actividades dirigidas hacia esa meta. Nos satisface ser parte de esa diversidad.
Yve Newbold, |
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